
Mubadala Investment Company, uno de los fondos soberanos de Emiratos Árabes Unidos, inició un proceso de exploración para adquirir compañías en la Argentina, motivado por los procesos de privatización, la retirada de corporaciones multinacionales y la disminución del riesgo país que elevó el valor de los activos locales. Este desembarco estratégico se realiza en asociación con Germán Neuss uno de los dueños de Edison Energía, firma que adquirió la distribuidora eléctrica tucumana EDET, un movimiento que coincide con la apertura de la competencia por el control de Metrogas, donde enfrentarán a la citrícola provincial San Miguel, controlada por las familias Miguens-Bemberg y Otero Monsegur.
La operación por la distribuidora de gas natural Metrogas representa la primera acción concreta de Mubadala en el mercado local. A través de su subsidiaria Mubadala Capital, el fondo árabe formalizó su participación en el proceso no vinculante gestionado por YPF mediante el Citibank, integrando un consorcio junto a Neuss Capital y la firma española SIA Capital. El cronograma prevé la apertura de las ofertas vinculantes entre finales de junio y principios de julio, donde el bloque árabe-argentino competirá por el 70% de las acciones de Metrogas —valuado de forma estimada en 500 millones de dólares— contra otros actores de peso como Andina PLC, Central Puerto, MSU y Eduardo Escasany.

El ingreso de los socios locales de Mubadala al sector energético del Noroeste Argentino (NOA) se produce en medio de debates regulatorios. La compra de EDET por parte de Edison Energía —que sumó a firmas como Inverlat Investments y a los empresarios Ruben Cherñajovsky y Luis Galli— había generado pedidos de informes por parte de la oposición legislativa al Ente Regulador de los Servicios Públicos de Tucumán (ERSEPT). Posteriormente, trascendió que la Secretaría de Energía de la Nación planificaba licitaciones para obras de infraestructura eléctrica en la región norteña financiadas mediante un cargo fijo en las facturas de los usuarios, una iniciativa originalmente diseñada para el Área Metropolitana de Buenos Aires. Según consignaron fuentes del sector al portal La Política Online: "Es fácil de entender. Primer acto: un grupo empresario se compra empresas de energía eléctrica en distintos puntos del NOA. Segundo acto: la secretaria de Energía anuncia llamados a licitación para obras que van a financiar los usuarios y que recién se va a empezar a hacer cuando se junte una cantidad previamente estipulada. ¿Cómo se llama la obra? Los empresarios se quedan con la guita y la obra nunca se hace. Esto parece que va a ser una licitación a medida".
Por su parte, la citrícola San Miguel asume la competencia por Metrogas en un contexto de reestructuración financiera tras lanzar un canje global en diciembre de 2025 para postergar vencimientos y reducir los rendimientos de sus Obligaciones Negociables (ON) series X, XI y XII por un monto de hasta 120 millones de dólares. El plan propuso su sustitución por nuevos títulos a 42 meses con tasas que disminuyen del 9,5% al 8% anual, lo que provocó una rebaja en su calificación crediticia por parte de la agencia FIX SCR. Esta reestructuración se dio luego de que en junio del año pasado la firma recibiera un préstamo de asistencia de 15 millones de dólares de sus propios accionistas para evitar el default de un vencimiento previo.

A nivel operativo y global, Mubadala administra activos por 385.000 millones de dólares, registrando en 2025 inversiones internacionales por 39.000 millones de dólares y utilidades por 38.000 millones. Su estructura de conducción jerárquica incluye a miembros de la familia real de Abu Dabi, como el sultán Ahmed Al Jaber —titular de la petrolera estatal Adnoc, asociada a YPF en proyectos de Gas Natural Licuado—, y la gestión general de Khaldoon Al Mubarak. En la región sudamericana, el fondo concentraba hasta el momento su actividad exclusivamente en Brasil, donde administra 7.300 millones de dólares con eje en la operación de Porto Sudeste para la exportación de mineral de hierro.